La ozonoterapia, otra posibilidad frente a la hernia discal

La ozonoterapia puede ser una opción alternativa a la cirugía en el tratamiento de la hernia discal, conforme defienden ciertos especialistas. En contraste a las técnicas quirúrgicas, la discolisis (punción intradiscal) con ozono no demanda un tiempo de restauración largo ni una etapa de rehabilitación, con lo que el paciente se puede reincorporar a su vida rutinaria en unas horas tras la intervención.

Las personas que padecen hernia discal saben que el tratamiento inicial que reciben se fundamenta en reposo y medicamentos calmantes. Si el dolor persiste, lo frecuente es retrasar lo máximo posible el recurso de la cirugía. No obstante, hay especialistas que consideran que en ciertos casos, puede emplearse un tratamiento con ozono entre la terapia farmacológica y la intervención quirúrgica.

“Con la ozonoterapia, no hay que aguardar a hacer el tratamiento cuando el paciente no pueda más, sino es recomendable no apurar el sufrimiento como en el caso de la cirugía, pues charlamos de una terapia parcialmente fácil y que no altera la morfología de la columna, sino actúa en el plano antinflamatorio, calmante y descompresivo”, explica Gloria Rovira, directiva de la Unidad de Ozonoterapia para artrosis de la Clínica Quirón de Barna.Image result for doctor

Esta técnica usa una mezcla de ozono y oxígeno que se introduce en la zona intradiscal mediante una aguja fina y larga que alcanza la zona del disco sin desgarrar los tejidos. El ozono inyectado actúa estimulando unas enzimas antioxidantes que anulan los elementos tóxicos causantes de la inflamación del nervio. Además de esto, el gas tiene una acción calmante que reduce la contractura muscular y el volumen de la zona herniada que provoca la compresión del nervio y, en consecuencia, el dolor.

El procedimiento consiste en 2 sesiones de inyecciones paravertebrales (en la zona lindante al disco herniado) que suprimen la contractura muscular, desinflaman la zona y asisten a aliviar el dolor del área circundante. A los 4 días de la segunda sesión, el paciente ingresa en el centro hospitalario a fin de que el neurocirujano le practique una punción intradiscal en el quirófano (discolisis) que se efectúa con una sedación conveniente. Por norma general, el paciente recibe el alta a las 4 horas, tras las que puede irse a su casa y reincorporarse a su vida rutinaria siempre que no realice sacrificios. Un cuarenta por ciento deja de tener molestias, al paso que el sesenta por ciento sobrante precisa tras dos días de la punción, otras 2 sesiones de inyecciones paravertebrales.

Las estadísticas patentizan que el tratamiento de las hernias discales con discolisis con ozono logra entre un setenta y un ochenta por ciento de éxitos, exactamente el mismo que consigue la cirugía. La clave está, conforme resalta la doctora Gloria Rovira, en hacer una buena selección de los pacientes intervenidos y en contar con un buen equipo de especialistas.

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